No se llama vender, se llama hacer amigos

Las compañías están más interesadas en los clientes que no tienen. Ofrecen más incentivos por la obtención de clientes que por la retención. Incluso en industrias donde “la única forma de crecer es quitándole clientes a la competencia”, no tiene mucho sentido. Sigue siendo más costoso. Cultivar relaciones con clientes actuales es mucho más rentable.