Saboteadores de Ventas: Objeciones Invisibles

No es que no nos hayan entrenado en el manejo de objeciones, el problema es que nos entrenaron para argumentar las objeciones que el cliente nos cuenta, no las que no nos cuenta. Y ahí es justamente donde está el meollo del asunto, donde el cliente se detiene y dice “Gracias, doy una vuelta y regreso”.