Saboteadores de Ventas: Objeciones Invisibles

No es que no nos hayan entrenado en el manejo de objeciones, el problema es que nos entrenaron para argumentar las objeciones que el cliente nos cuenta, no las que no nos cuenta. Y ahí es justamente donde está el meollo del asunto, donde el cliente se detiene y dice “Gracias, doy una vuelta y regreso”.

Porque te pelean el precio

El hecho de que un cliente objete el precio no significa que éste sea realmente el obstáculo para lograr el cierre. Más bien no está seguro de si está tomando la mejor decisión.

El que no llora… ¡No come!

Muy buenas empresas terminan compitiendo por precio y sufriendo por atraer clientes, porque no logran comunicar efectivamente qué es lo que hacen. Pierden la batalla en manos de otras empresas, que sin ser mejores, se promueven mejor. Eso es lo que llamamos en Lore & Goods el efecto “El que no llora no mama”.